jueves, 29 de agosto de 2013

Alemania y sus brotes verdes

Alemania vuelve a crecer, un 0,7% en el segundo trimestre, convirtiéndose en el país industrializado que más ha crecido en ese trimestre. ¿Será sostenible?. Como tantas cosas en economía, no se sabe con certeza; unos dicen que es tan solo el principio de un ciclo de expansivo, y otros, en cambio, que tan sólo es un  crecimiento derivado de un consumo interno, provocado por una estabilidad laboral ilusoria basada en los minijobs, y no basado en la exportación.

Pero lo que sí está claro son las causas de ese crecimiento. La causa fundamental ha sido el aumento del consumo interno. El consumo privado ha crecido un 0,5% y el público un 0,6%, no pasen por alto este dato, y la inversión de la empresas ha crecido un porcentaje nada desdeñable de un 0,9%.  Logrando así un crecimiento de la demanda interna que ha generado ese 0,7% de crecimiento de PIB.

Y este crecimiento en el consumo interno ha venido derivado de políticas salariales expansivas, aumento del gasto público y políticas menos estrictas en el saneamiento de las finanzas públicas. Se han realizado políticas de estímulo de la economía como: 480.000 millones de euros para ayuda a los bancos con problemas, que ha hecho que el crédito vuelva a circular, 115.000 millones de euros para ayudas a empresas, 80.000 millones de euros en diversos programas de estímulo económico, etc.

Han sabido mantener el empleo a través de la reducción de la jornada laboral, que ha ayudado en dos vías; aumento del consumo y no aumento de las cargas de prestaciones por desempleo para el Estado.

En resumen, este crecimiento económico se debe fundamentalmente a un cambio en la política económica alemana, al menos en algunos aspectos aquí referidos. Y ese cambio se ha desarrollado a hacia políticas económicas de corte keynesiano. La economía alemana ha mejorado porque se gasta más no porque haya más austeridad.


Han hecho lo que no nos dejan hacer a los demás; políticas expansivas de gasto público que estimulen a la economía. Solo nos cabe la esperanza de que Alemania vuelva a ser la locomotora de Europa, pero sobre esto también caben diversas opiniones.

sábado, 9 de febrero de 2013

¿Políticos?


Señores “políticos” de ahora, peor no se puede ser ni se puede hacer. Y no les digo que me han decepcionado, ni que me siento indignado con el sistema que les acoge y protege. Sólo les digo que los políticos de raza, los políticos que se batieron el cobre y se jugaron la vida para que en este país tengamos libertad, sienten vergüenza de en lo que habéis convertido la clase política. Ellos si que eran verdaderos Políticos.

Con ello no me refiero a incumplimientos de programa, de unos, ni de traición a las esencias ideológicas, de otros. Si no a que han atacado la esencia del ADN que debe tener un político que es la honradez, la lucha por la verdad y el bien y progreso común.

Es una pena que personas que desde distintas posiciones y ámbitos de la sociedad lucharon, repito, jugándose su vida y la de los suyos, por lograr un país en democracia y libertad que lograra un progreso global de todos, sientan vergüenza de vosotros, que fuisteis los que recogisteis el testigo en una época mucho más fácil de hacer política. ¿Sabéis lo que sienten esas personas cuando os ven mentir, robar y estafar?.

Esas personas corrieron delante de los grises, por defender derechos que hoy tenemos y que creemos como naturales de nuestra sociedad, aunque algunos nos los habéis menoscabado o quitado últimamente. Se jugaban la vida por hablar de libertad, de derechos humanos, de derecho al voto al partido que cada cual desee en un sistema de libertad, por distribuir propaganda con sus ideas…Se reunían en asambleas clandestinas en asociaciones de vecinos, en iglesias de los llamados curas-obrero y demás, con el riesgo de que los metieran en la cárcel o al menos pasaran una noche “cariñosa” en el cuartelillo. Se enfrentaron a los poderes del régimen sin pensar ni un solo momento en el beneficio propio sino en el de todo el pueblo. Y en cuanto empezaban a ser conocidos por sus acciones eran amenazados de muerte por el cacique de turno, viviendo así con el miedo en el cuerpo las veinticuatro horas del día, cuando no metidos en la cárcel o torturados. ¿No se les revuelven las tripas al pensar en ellos y en eso?.

Yo conozco a muchos de ellos en primera persona y sienten vergüenza y pena por lo que estáis haciendo. Ellos no se jugaron la vida para esto. No soñaron y lograron cambiar las cosas para que manchéis ese nombre y ese legado de esta forma tan burda y mediocre. Lo que lograron no se lo regaló nadie, se ha derramado mucha sangre y muchas lágrimas para que en este país se tenga un sistema  democrático. Y ustedes lo están dilapidando.

Por eso desde esta humilde tribuna les emplazo a que como mínimo no vuelvan a llamarse Políticos porque les queda grande el nombre y lo manchan con su presencia. Yo desde luego no os considero así. De ahí para adelante en sus manos queda.

Nota: Sirva este artículo como homenaje y reconocimiento a tantas personas que lucharon para que en este país exista democracia y libertad. Que sin saber lo que hacían indudablemente hacían política, la verdadera política la que busca el interés común y el progreso de todos, olvidando el propio. A ellos los verdaderos Políticos: ¡Muchas Gracias! 

lunes, 12 de noviembre de 2012

Soluciones


El tiempo pasa y cada día nos hundimos más en el fango. El número de desempleados sigue creciendo de manera exponencial, las empresas siguen recortando plantillas en porcentajes absolutamente increíbles, cuando no cerrando sus actividades, por la caída del consumo y provocando más la caída de éste, los impagos de hipotecas y desahucios crecen cada día más y encima las ayudas del Estado se menguan o desaparecen. Todo esto a pesar de desmantelar el Estado del Bienestar y los derechos de los trabajadores en aras de la recuperación económica. Y, es más, lo peor de todo ello es que aun no hemos tocado fondo, y no tenemos la menor idea de cuando saldremos de ésta. Son 5 años ya de crisis económica, demasiado sufrimiento, demasiado para la mayoría. ¿Y que hacen nuestros gobernantes para que esto cambie?. Pues políticas totalmente contrarias a lo que se debería de hacer. Esto se refleja en una última encuesta que nos revela que ya nos preocupa tanto la crisis económica como que no se está haciendo nada para salir de ella.

Los economistas de corriente neoconservadora y sus políticos afines se olvidaron, durante los años 80 y 90,  de lo aprendido con la Gran Depresión de los años 30, se quitaron todos los sistemas regulatorios del sistema financiero y de los mercados, y eso es lo que nos ha llevado a lo que tenemos. Y se siguen olvidando de cómo se solucionó esa crisis. Señores, la Gran Depresión se solucionó básicamente a través del incremento del Gasto Público, como motor de arranque de la economía. Y no con recorte del mismo, que es lo que están haciendo. Que duda cabe de que si nos olvidamos de la Historia, aunque sea económica, se acaba repitiendo.

“…la cuestión fundamental de lo que ahora necesitamos para salir de la depresión actual es otro arranque del gasto gubernamental.”
Paul Krugman (Premio nobel de Economía 2008)

“El auge, y no en la depresión, es la hora de la austeridad”
John Maynard Keynes. (1883-1946). Economista Británico. Teorizó y llevo a la práctica con éxito la lucha contra la Gran Depresión de los 30.

Visto así la solución a la crisis es fácil.

Se está concibiendo  la crisis actual como  la de una familia que estuviera muy endeudada. Así recetan austeridad para salir de ella. Pero este es un grave error, son dos mundos diferentes, uno no es escala del otro. El Estado tiene una mayor capacidad de endeudamiento, debido a que tiene mayor capacidad de generar ingresos presentes y futuros de múltiples maneras. Las familias como no busquen otros o más trabajos seguirán teniendo los mimos ingresos, siempre que se los recorten, frente al endeudamiento que tengan contraído.

Nuestra crisis no es de ese tipo. Nuestros ingresos, los de los estados, son pequeños porque estamos gastando muy poco. Si seguimos recortando los gastos conseguiremos deprimir cada vez más nuestra economía. 

El Sr. Krugman establece que hoy en día existe un problema de exceso de ahorro mundial. El ahorro proviene del sector privado que reacciona a la crisis ahorrando más e invirtiendo menos. Si no se hubiera ahorrado tanto y se invirtiera más no tendríamos los problemas económicos que hoy tenemos, ni la economía estaría en depresión, ni los gobiernos tendrían los déficits actuales.

A finales del 2009 fue cuando vino el gran problema. Se implantó en todo el mundo las políticas de recorte y ajuste del déficit y fueron apartadas las de estímulo económico y contra el desempleo. Que ya estaban dando sus frutos en algunos países, los llamados “brotes verdes”, en tan solo 1 año y pico de funcionamiento.

La doctrina dominante neocon, establece en ese momento, lo que se llama la “austeridad expansiva” y los que lo siguen “austeríacos”, es decir, a través de los recortes generaremos una confianza tal que generará expansión económica. Cortando de cuajo toda posibilidad de crecimiento y por lo tanto de salir de la crisis.
Esa teoría de que la confianza generará crecimiento económico es totalmente nefasta, porque no tiene en cuenta el efecto negativo o contraprestación que tiene la austeridad , el incremento del desempleo, caida del consumo, etc.. .Si bien los recortes y el ajuste fiscal reducen en cierta manera el endeudamiento, también reducen de forma visceral los futuros ingresos. Ya que provoca una desaceleración y enfriamiento económico. Y es que no hay nada que funcione sin combustible. Gastemos ahora y podremos pagar más adelante.                                                                                                     

Esa es la filosofía que nos manda y nos dirige, la de los austeríacos. Esta filosofía esgrime que la crisis viene derivada de los déficits públicos en los que han incurrido los países. Totalmente incierto. Países como España tenían superávit presupuestario justamente antes de la crisis y una deuda a la baja. La deuda se disparó sólo cuando llegó la crisis. Por eso es totalmente inútil atacar la crisis económica mediante recetas de austeridad y recorte. A esto le llama el Sr.Krugman “El Gran Engaño Europeo”.

Por estar en la Unión Europea y la moneda única, tenemos enormes beneficios, pero también tenemos una serie de perjuicios, en lo que a solucionar la crisis se refiere. En primer lugar no podemos devaluar nuestra moneda, lo que nos haría instantáneamente más competitivos sin necesidad de reducir sueldos. Y en segundo lugar, para asuntos de deuda pública no tenemos unión ninguna, es decir, emitimos deuda pública de manera individual y así nos consideran los inversores. No hay una unión económica real. Porque si fuera así todos los países de la Unión nos financiaríamos a través de los eurobonos, que serían los mismos para todos los países de la unión, como la moneda. Y no tendríamos los problemas de financiación a los que nos enfrentamos los países periféricos y más afectados por la crisis. Todos los países lograríamos financiación a través de los Eurobonos que serían gestionados por el Banco Central Europeo, blindándonos así frente a especuladores. Y se nos consideraría a todos los países en conjunto y no individualmente.

Una de las defensas que hacen los austeríacos de sus tesis es que no nos podemos endeudar más y hay que recortar porque no hay dinero. Bien pues esta es una manera de obtenerlo y a muy buen precio. Financiándonos por el BCE a través de los eurobonos ¿Por qué no se aplica esta fórmula  tan beneficiosa para atajar la crisis? Por el simple hecho de que principalmente la señora Merckel no quiere. Nos quiere para vendernos sus productos pero no para ayudarnos a comprárselos. Bien pues Alemania ya se está viendo también afectada en sus ventas.

Si la Unión fuera real, y no la que tenemos, no estaríamos tan mal tanto la deuda privada como la pública europea es inferior a la de los EEUU. Tendríamos un balance por cuenta corriente totalmente equilibrado. Es decir, la Unión Europea tendría una autosuficiencia económica y financiera total. Y esa era una de las filosofías de las tesis europeas, que la unión hace la fuerza. 

Por lo que, los países, luchan contra la falta de liquidez mediante emisión de bonos de cada país, a tipos desorbitados, y sirven, en muchos casos, para pagar los que van venciendo.

Otra fórmula más, que no podemos aplicar por estar en la UE, es la que se aplica en otros países que tienen autonomía de política económica, que cosiste en comprar bonos de su propio país por parte del Banco Central de ese país, es decir, imprimiendo más dinero. Y digo que no lo podemos aplicar porque el BCE también se niega a ello, es decir, se niega a comprar los bonos de los diferentes países de la Unión.

Por lo que el problema también subyace del hecho de que el Euro y la Unión Europea y Monetaria, tal y como está conformada, no es real, es una auténtica chapuza que nos está perjudicando bastante. Y me atrevo a decir que está formulada de esa manera para que siempre salga beneficiada Alemania.

Habría que reformar legislaciones y mecanismos dando un pequeño giro de timón que permitiera al BCE comprar bonos de países europeos. Esto los blindaría de especuladores y de pánicos del mercado. Dotándolo de liquidez y margen de maniobra a los mismos, para poder atajar la crisis aplicando políticas de estímulo de la economía.

Es más, todo este tipo de medidas yo las consideraría de estímulo de la economía. Dado que el hecho de que muchos países no estuviesen ahogados financieramente ayudaría a que se realizasen políticas de estimulo e inversión pública que sirviera de mecha para iniciar la recuperación. Esto ya se hizo en los años 30 y 40, lo teorizó y lo aplicó un señor llamado John Mayard Keynes. Del que tantas cosas hemos olvidado en estos tiempos y así nos va.

Han sido sordos y ciegos. La historia económica nos determina que en épocas de crisis y alto desempleo, lo último que hay que hacer es reducir la inversión pública sino todo lo contrario. Y se ve en nuestra actualidad, andamos inmersos en un pozo del que no sólo no hay esperanzas de salir sino que lo más probable es que nos hundamos aún más.

Lo repito por enésima vez la Gran Depresión se atajó con un torrente de gasto público.
Hasta desde el mismo FMI trabajos recientes demuestran que toda política de austeridad conlleva contracción económica y aumento del desempleo.

No nos olvidemos, que no nos engañen, que la crisis de deuda es consecuencia de la crisis financiera y no al revés.

Lo de antes no era un sueño. Esto si es una pesadilla, que terminará por la mañana. Porque los recursos de la Naturaleza y los mecanismos del hombre siguen siendo tan fértiles y productivos como lo eran antes. La velocidad a la que nos dirigimos a solventar los problemas materiales de la vida no es ahora más lenta. Somos tan capaces como antes de ofrecer a todo el mundo un nivel de vida alto -alto, quiero decir, si lo comparamos por ejemplo con hace veinte años- y pronto podremos ofrecer un nivel aún más elevado. Antes no vivíamos engañados. Pero hoy estamos metidos en un lío de proporciones colosales, porque hemos controlado mal una maquinaria delicada, cuyo funcionamiento desconocemos. En consecuencia, nuestras posibilidades de riqueza podrían echarse a perder por un tiempo, quizá muy largo”.  

John Mayard Keynes “La gran recesión de 1930”.


http://www.cincodias.com/articulo/mercados/soluciones-salir-atolladero-europeo/20121106cdscdsmer_9/

http://elpais.com/elpais/2012/11/27/opinion/1354017582_675331.html

jueves, 13 de septiembre de 2012

Todo sigue igual


¿Qué ha pasado con las promesas de refundación del capitalismo y reforma del sistema actual por lo peligroso del mismo?, ¿en que han quedado todas aquellas iniciativas que se formularon en la reunión de G20 a finales del 2008?.

En nada, en absolutamente nada, en 4 años de crisis no se ha movido ninguna iniciativa en ese sentido. Las únicas reformas que nuestros gobernantes entienden son las de los ataques contra el estado del bienestar. Y así nos va que llevamos 4 años de crisis y la situación torna cada vez más a peor, sin tocar fondo ni previsión creible de ello. Pero la cosa es bien sencilla de entender , ¿a quien beneficia todo ello?. A los grandes capitales. Nos han dado, una vez mas la vuelta a la tortilla y en vez de plantearse una refundación del capitalismo, lo único que replantea es el estado del bienestar debido a que aducen que es insostenible. Ya lo mencioné en artículos anteriores, tienen la oportunidad histórica de acabar con el sistema del bienestar y no la van a desaprovechar, es más lo van a hacer sacando rendimiento económico de ello.

Se habló de reformar el capitalismo, atacando a las causas y causantes de la crisis actual. Y no se ha hecho nada al respecto, al contrario se les ha seguido favoreciendo. Las agencias de calificación,  que tanto daño hicieron en el pasado, siguen los dioses de la verdad e instrumentos en manos de los grandes capitales para favorecerles en sus actividades especulativas. Siendo estas actividades dirigidas ahora contra la deuda pública de los países. Haciendo que la financiación de éstos, por los grandes capitales, se hagan a unos tipos de interés cada vez más altos. Poniendo en riesgo, una vez más, la solvencia del sistema con tal de conseguir el máximo beneficio. La deuda pública, es decir bonos y letras, en países afectados por la horda especulativa como es el nuestro, mantenían unos tipos de interés antes de la crisis del 1 o 2 % y ahora rondan el 8%, eso es una aberración totalmente insostenible.

¿Por qué el déficit público hay que reducirlo en tan poco margen de tiempo?, ¿en que teoría económica se basa?, y es más ¿Qué teoría económica establece que se pueda lograr en ese tiempo?.  Y si encima lo intentamos en base a recortes sobre los mismos de siempre, la clase media y baja, sin tocar a las grandes fortunas, peor me lo ponen.

La solución a todo esto es tan fácil de pensar y tan difícil de aplicar, que sólo tiene cabida en los sueños. Se imaginan: Los países de forma coordinada, como se pensó en un principio (Obama dijo: ”Si los señores de Wall Street quieren guerra la van a tener”),  ponen “pie en pared” y dirigiéndose alto y claro a los grandes capitales: “Señores, hasta aquí hemos llegado. Somos los representantes del pueblo, del cual emana el poder soberano, por lo que tenemos la capacidad de ejecutar las legislaciones que éste en sus parlamentos democráticamente elegidos establezcan. Y por ello les determinamos que siendo conscientes de que les debemos dinero, y con la intención de pagárselo, no les quepa la menor duda que se lo vamos a devolver, nosotros estableceremos el tiempo y el plazo, y no ustedes, por la sencilla razón que antes le hemos expuesto; somos los representantes de la soberanía popular y más poderoso que eso no hay nada, por que de otra manera no es posible. Y es más ustedes, dado que les interesa que le devolvamos su dinero con sus intereses, nos van a seguir prestando dinero y a tipos razonables; para que nosotros con ese dinero invirtamos en economía productiva que nos genere la riqueza suficiente como para pagarles a ustedes. Y, desde ya, se les advierte que quedan prohibidos todos los movimientos de la economía financiera que tenga carácter especulativo y no vayan dirigidos a financiar la economía productiva, real, sostenible y respetuosa con el medio ambiente. Se les advierte, de la misma forma, que quedaran prohibidas cualquier exención fiscal directa o encubierta, por lo que se establecerán los mecanismos oportunos para que ustedes tributen como cualquier ciudadano según su renta, olvídense de las SICAV y derivados tributando al 1%. Quedan totalmente prohibidas las agencias de calificación privadas, pasando a tener esa función los bancos centrales de los respectivos países, los cuales actuaran de una vez como verdaderos supervisores de toda la economía siendo sus cargos ocupados por técnicos independientes. Las medidas de reforma del estado del bienestar, irán dirigidas en beneficio del mismo, haciéndolo más eficiente y sostenible y nunca en detrimento y menoscabo de éste. Se les advierte que no vamos a permitir mas lo que hasta ahora ha ocurrido, por el beneficio de todos incluidos ustedes mismos, dado que no nos temblará el pulso en aplicar los mecanismos legales que establecen que debe intervenir el estado cuando hay una ineficiencia en la economía. Y ante todo esto no hay medias tintas, no hay nada que negociar.”

Pero te despiertas y ves que estamos gobernados por los grandes capitales. Y es que ya lo dijo Calderón de la Barca: “los sueños sueños son”. Manejan a su antojo a los que nos dirigen en nuestra era, que son personas sin ningún tipo de carisma ni sentido de gobierno. Que nos gobiernan sin un plan de futuro establecido y dando tumbos. Ya no existen personas como Hermund Khol, Miterrand, González, Gorbachov, Clinton, etc…Eran políticos que tuvieron sus aciertos y desaciertos, pero que lo hicieron con carácter, con aplomo, con un plan establecido de futuro, con una hoja de ruta por el bien común y sin miedo al entendimiento y al punto de encuentro; pensando de manera global y no individual. De ellos los europeos, entendieron el proyecto europeo como un marco común para el progreso común y no un marco común para el progreso individual o de unos pocos. Un ejemplo de ello, hoy en día, es que no se hayan hecho los eurobonos que nos hubieran blindado a los países periféricos frente a los especuladores de la deuda pública o que el banco europeo no termine de comprar deuda pública directamente.

Al final te das cuenta que el mundo sigue igual en esencia igual que siempre. Seguimos luchando, al igual que ya lo hicieran nuestros antepasados, por tener libertad, igualdad y fraternidad.  

domingo, 29 de abril de 2012

Al fin se dan cuenta


Los periódicos, estos días, se hacen eco del giro de la señora Merkel en sus políticas, orientándolas hacia el crecimiento.

¡Al fin se dan cuenta!, aunque ese alumbramiento sea por la esperada elección del señor Hollande como presidente de la República Francesa. El candidato ha propuesto que aplicara medidas de crecimiento, dado que sólo la austeridad no es el camino, como tampoco es el camino querer reducir los déficits en tampoco espacio de tiempo. Se hace eco de lo que muchísimos economistas veníamos diciendo desde el principio de la crisis: que las políticas de reducción del déficit tenían que ser en un espacio de tiempo muchísimo más amplio y acompañadas de políticas de estímulo al crecimiento económico.

Se han tenido que dar cuenta después de torpedear el estado del bienestar, acabar con los derechos de los trabajadores, aumentar la pobreza y arruinar el futuro de mucha gente. Pero por lo menos, se han dado cuenta, y al fin admiten que sus políticas ortodoxas de austeridad son ineficaces. España, por ejemplo, ronda los 5,6 millones de parados y la única predicción que existe es que siga aumentando. El número de ciudadanos que ronda el umbral de la pobreza cree día a día, son ya muchas las familias que tienen a todos sus miembros en el paro y ya no perciben ningún tipo de subsidio. La reforma laboral aplicada en nuestro país ha aumentado exponencialmente la destrucción de los empleos, siendo la cifra neta desde su aplicación de 350.000 parados más.

Pero me llena de esperanza el hecho de que por lo menos anuncien un cambio en sus políticas, considerando como de urgente aplicación políticas de crecimiento económico. Espero que no se quede en eso, en un anuncio.

¡Gracias señor Hollande!, sin gobernar ha conseguido mucho mas que otros gobernando.





viernes, 13 de abril de 2012

Competitividad y Reforma Laboral

Vamos a intentar aclararnos un poco en lo que nos esta ocurriendo, porque yo creo que estamos un poco confusos, por no decir equivocados. Y de paso ponemos una serie de conceptos claros. Espero que así logremos darnos cuenta que nos están tomando el pelo y jugando con el futuro de nuestros hijos.

En primer lugar, hablemos de la tan traída y llevada competitividad. Estamos hartos de escuchar en los medios: “que si no somos competitivos”, “que adolecemos de competitividad”, “que si no ganamos en competitividad nunca saldremos de la crisis” y definitiva que necesitamos ser mas competitivos. Pero, ¿qué es esa competitividad?,¿en que consiste? y, en definitiva, ¿qué se entiende por competitividad en el ámbito económico?.

Pues bien, competitividad, según el diccionario es “capaz de competir con alguien o algo”. Pero el significado en economía tiene más matices, sobre todo en el mundo globalizado en el que vivimos. Un producto que fabricamos puede ser competitivo con otro básicamente en dos aspectos principales: en precios, en tecnología y en calidad. En precios, que un producto sea es más competitivo que otro viene dado por su precio. El consumidor medio elegirá un producto frente a otro, en términos absolutos, en función del precio, de ahí el éxito de los comercios de “todo a cien”. En tecnología, el consumidor eligirá un producto, volvemos a los términos absolutos, si está mas avanzado tecnológicamente y tiene una calidad reconocida. Hoy nadie se compra televisores de tubo, aunque se fabricaran nadie los compraría. La calidad, aunque es un factor determinante por si misma, en tiempos de crisis aparece un poco olvidada en la decisión de compra del consumidor, por razones obvias.

Bien ya tenemos más o menos claro el concepto, de forma más o menos teórica, ahora apliquémoslo a nuestros tiempos. Tenemos una potencia mundial llamada República Popular China, y el resto de países emergentes asiáticos, a los que hemos exportado nuestras tecnologías, nuestro desarrollo y nuestros conocimientos. Pero no nuestros sistemas de coberturas sociales, de derechos laborales, en definitiva nuestro estado del bienestar. El porque se hizo una cosa y no las dos a la vez, es cuestión de otro artículo, pero si el lector es listo con pensar a quién beneficia dicha elección se responderá a si mismo.

Todavía me acuerdo, yo no era ni adolescente, cuando China se empezó a aperturar al mundo. Se hablaba del gran mercado chino, la gran oportunidad de vender productos a una población de 1.300.000 habitantes. Pues bien la balanza por cuenta corriente de China es de 272.000.000.000 US$, según datos del 2010. Esta variable registra, básicamente, las cifras netas de comercio de bienes y servicios de un país.

En estos países se fabrica con unos costos de fabricación muy bajos, debido a que los costes laborales son muy pequeños. Los salarios son muy muy bajos, al carecer de convenios de obligado cumplimiento, los costes de seguros sociales brillan por su ausencia, las condiciones de trabajo son aberrantes con horarios de trabajo esclavistas, etc... Ello provoca que el precio del producto final sea muy bajo, es decir, muy competitivo.

Pues bien existen dos vías para ser competitivos con estos países: o apostamos por las tecnologías, la famosa I+D (Investigación y Desarrollo Tecnológico); o reducimos los costes laborales. La vía menos costosa y más fácil es la segunda.

La vía de la I+D, debe estar apoyada por importantes presupuestos por parte de los Estados y empresas, que doten a los científicos de una cantidad de medios suficiente como para desarrollar su trabajo con total libertad. Pero a la vez deben de desarrollarse legislaciones que obliguen a que, los productos que se importan de dichos países, tengan un certificado, emitido por la OIT (Organización Mundial del Trabajo, agencia dependiente de la ONU), de que en su fabricación se han respetado los derechos laborales y salariales de sus trabajadores, estableciéndose estos en unos baremos similares a los occidentales. Al igual que se les exige que no contengan una serie de productos conservantes o que cumplan con unos mínimos niveles de sanidad, ¿por que no se le exige que cumplan con unos mínimos de esto último?.

La otra vía, la de la reducción de costes laborales. Es la que conlleva la bajada de salarios, despido libre, eliminación de derechos laborales, etc…, para así reducir los costes y poder ser competitivos con los productos procedentes de China y Asia. Y aquí es donde entra en juego en nuestro país la Reforma Laboral del 2012.

Es decir con la simple excusa de ser competitivos, cogemos la vía de la reducción de costes laborales, hacemos una Reforma Laboral que se carga todo lo conseguido en 100 años y deja al trabajador totalmente desprotegido; obviando las otras vías existentes para salir de ésta. Porque es la menos costosa al no exigir ningún tipo de inversión.

Se dan cuenta de que de nuevo el Gran Kapital logra su propósito. Se dan cuenta, lo que mencioné en artículos anteriores, el Gran Kapital no iba a desaprovechar la oportunidad histórica, que le brindaba la crisis económica, de menoscabar o, simplemente, acabar con los derechos de los trabajadores y el estado del Bienestar. Me gustaría haberme equivocado. Pero la pura realidad es que los derechos que ayer teníamos, hoy han desaparecido de un plumazo, y no nos lo habían regalado nadie, los habíamos conseguido durante años de lucha con sangre, sudor y lágrimas. Creíamos que no nos lo podían quitar, ¡que ilusos éramos!.¿O lo seguimos siendo?, no olvidemos que hay muchos que piensan que algo necesario.

Así que lo que se nos propone es: que para ser competitivos con China, tenemos que tener sus sueldos, sus derechos y sus filosofías esclavistas de producción. ¡¿Es que estamos locos o que?. O mas bien, ¡¿somos tontos o que?!.

Invito a todo el mundo a hacer la siguiente reflexión: ¿de verdad esa es la vida que queremos para nosotros y nuestros hijos?.

martes, 10 de enero de 2012

Dejar de hacer

Si nos detenemos a observar, tan sólo un segundo, los datos y estadísticas que, día tras día, obtienen y ofrecen los científicos y asociaciones del ramo, llegaremos a la conclusión de que por el camino por el que vamos no podemos seguir. Nuestro ritmo y forma de vida, de consumismo desacerbado está llevando la explotación del planeta a unos límites insostenibles y no regenerables.


Para que sirva a modo de ejemplo; un estudio del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) realizado en 2003 establecía que la humanidad consumía un 25% más de lo que la naturaleza produce anualmente. Dicho de otra manera la Tierra necesita 1 año y 3 meses para producir y regenerar los residuos que la humanidad consume y crea en 1 año, es decir, estamos convirtiendo en basura los recursos naturales mucho más rápido de lo que la naturaleza puede transformar esa basura, otra vez, en recursos naturales. Es más, cada europeo necesita de 4,9 ha de tierra productiva para mantener su estilo de vida; la media mundial de ese dato es de 2,2, siendo el de EEUU de 9,5 ha. Cada chino por el contrario sólo necesita 1,5 ha, pero se imaginan cuando el consumismo invada ese país ¿cual será el ratio?, piensen que China tiene mil trecientos millones de habitantes.


Según nos informan los científicos en el periodo que va desde 1970 hasta 2003 las especies terrestres se han reducido en un 31%, las marinas en un 27% y las de agua dulce en un 28%. Desde 1985 se ha reducido la fauna marina a la mitad, y encima nos encontramos con que sólo el 0,1% de la biodiversidad se encuentra protegida.

Podríamos tratar más y más datos, hasta la extenuación, y en todos ellos obtendríamos la misma conclusión: esto hay que pararlo ya. El sistema hay que reformarlo, dado que estamos en una situación en la que empieza a ser recomendable el considerar como pasado el crecimiento económico exponencial continuo, dejando de ser éste nuestro último objetivo. Todo tiene un final y el de esa máxima debe llegar más pronto que tarde, si queremos legar a nuestros hijos no sólo un planeta donde vivir, sino también un futuro económico.


La máxima del crecimiento exponencial continuo y la filosofía que lo engloba, debe de ser sustituida por otra más respetuosa con el plantea, incluyendo, como no, los recursos y las personas. Adoptando filosofías de vida que acompañen de un crecimiento económico lento, sostenible y respetuoso con el medio ambiente. Ya he mencionado en artículos anteriores los males que nos está provocando el hecho de querer un crecimiento exponencial de nuestras economías, y él que trato en este artículo es otro más, sin duda alguna. Es el momento de ser largo placistas en nuestras actuaciones, no olvidemos que la actual crisis económica que atravesamos se debe por el pensamiento corto placista de todos los agentes que provocaron la crisis, es decir, buscar el mayor beneficio posible, que se obtenga de la forma mas rápida posible y sin pensar en las consecuencias. Por todo ello es el momento de pensar en el largo plazo actuando en el corto. Ya no hay margen, el tiempo se agota debemos actuar hoy, dado que mañana puede ser demasiado tarde.


Para reformar el sistema deben de aplicarse dos tipos de políticas: unas de carácter individual y otras de carácter colectivo-gubernamental. Sólo a través de ellas podríamos implantar una sociedad económicamente sostenible. Ejemplo de las políticas de índole gubernamental sería por ejemplo el desarrollo de leyes que impidan la obsolescencia programada y la obsolescencia técnica de los productos, que tanto recursos consumen y tantos desechos producen; prohibición de piensos de crecimiento y engorde rápido de animales, etc...Políticas de protección del medio ambiente y de inducción al no consumismo. Y un ejemplo de políticas individuales serían el consumo responsable y el cuidado del medio ambiente.


No nos damos cuenta aun que para vivir ocho mil millones de personas en este planeta necesitamos de tecnologías y hábitos de vida compatibles con la protección de la naturaleza.
Por eso en el ámbito de las políticas gubernamentales de cara a la protección del medio ambiente, Greenpeace propone: la reducción de la flotas pesqueras y de la potencia de captura a la mitad y que el 40% de los océanos sean designados reserva marina. Este es sólo un ejemplo para un caso concreto, pero con ello lo que quiero es transmitir la idea de limitar el crecimiento. Es necesario poner los mecanismos para “dejar de hacer”. Con ello no indico que no se progrese pero si más lentamente, simplemente de forma mas sostenible y respetuosa con el medio ambiente. Y analizar antes de desarrollar cuales son las consecuencias de determinados progresos y hacia donde nos llevan.


Además la sobre explotación de los recursos naturales no sólo afecta a la naturaleza como ente general sino también a nosotros mismos particularmente. Existen estudios científicos que determinan que existe una relación disrecta entre la contaminación industrial y trastornos en la salud de los seres vivos. Los autores de este estudio (médicos y epidemiólogos), señalan que 202 productos químicos industriales son perjudiciales para el cerebro humano. Con este ejemplo, se podrían poner muchos mas, quiero que nos concienciemos de que el deterioro se produce también en nosotros mismos no sólo en el medio ambiente.


La hora del medio ambiente ha llegado por mucho que se empeñen las potencias mundiales en obviarlo en cada conferencia mundial que se desarrolla, en la que nunca se hacen compromisos definitivos y los que se hacen no se cumplen, de cara a una mayor protección del medioambiente en detrimento de un menor crecimiento. Muchos creemos que merece la pena.


Este artículo tan sólo va en línea con los anteriores, reflejando que es el momento de acabar con el estrés general: estrés en las personas, estrés en la economía y estrés en la naturaleza. Estando todos ellos, no podría ser de otro modo, interrelacionados formando un todo.
Los cambios no se producen solos. Por eso propongo que los iniciemos individualmente. Si las multinacionales y gobiernos se dan cuenta que nuestras formas de vida van por otros derroteros y que los objetivos que perseguimos son otros, seguro que ellos también cambiaran para así conseguir nuestro consumo o nuestro voto.


Este cambio individual pueden venir de diferentes iniciativas, por ejemplo:


- Intentar realizar un menor consumismo. Por ejemplo: comprar bienes cuando realmente nos hagan falta. Luchando contra la obsolescencia tecnológica de los productos.


- Consumir productos regionales y locales. Necesitan menor transporte para llegar a tu mesa, por lo tanto menos consumo de combustible y menos contaminación. Y además así se fomenta la economía de la zona.


- Comprar en pequeños comercios. La calidad de los productos y su asesoramiento es mayor. No explotan a sus proveedores como las grandes superficies. Son necesarios para que la distribución no quede en poder de unas pocas manos. En este saco no meto a las tiendas de “todo a cien”, dado que en ellas se venden productos que para su fabricación se vulneran los derechos de los trabajadores y los derechos sociales.

- Realiza un consumo inteligente del agua. Piensa que es un bien escaso. Los gobiernos de nuestro país no se atreven a implantar legislaciones que restrinja su consumo, como por ejemplo el aumento del precio del agua, actualmente es demasiado barata, obligatoriedad de que los edificios tengan un sistema de recuperación de aguas que haga que el agua de la ducha y lavabos vaya a parar al wáter. Pero en tu mano está ,a parte de exigírselo, el realizar acciones en el hogar que lo suplan, recoge agua de lluvia, etc.

- Consumir productos ecológicos. Aunque sean más caros son mas beneficiosos para la salud. Si fuéramos muchos los que lo hiciéramos sería mas incentivador para las empresas el producirlos.

- Consume productos que no tengan envases y no consumas bolsas de plástico.

- Intentar utilizar el transporte público. Andar más.

- No utilizar el aire acondicionado y la calefacción por rutina. Intentar economizar su uso y utilizar más o menos ropa. Apagar luces y aparatos que no se están usando, no uses el stand-by. Algunos aparatos consumen hasta un 33% de lo que consumen funcionando. Otros aún apagados siguen funcionando, escucha su zumbido, entonces desenchúfalos. Usa aparatos y bombillas de bajo consumo.


Con respecto al ahorro de energía, no puede provenir sólo de un menor consumo de electricidad, sino que conlleva también un consumo menor y con conciencia de todos los productos, reduciendo su carga energética (producción, transporte y envases). Es decir, consumiendo productos producidos en la localidad, de manera ecológica y, en la manera en que se pueda, sin envases.


Todas estas medidas de carácter individual son incentivadoras debido que no sólo ayudamos al medio ambiente, sino que también es bueno para nuestra salud y para nuestro bolsillo.
Las ventajas que obtenemos individualmente son: de satisfacción económica, dado que gastos menos; de satisfacción individual, puesto que no me preocupo de modas ni de pertenecer a un estatus; de satisfacción colectiva, porque al realizar acciones que en definitiva protegen al medio ambiente estoy haciendo algo por lo demás y por nuestro futuro.


Por lo tanto, también en nuestra mano está.






















domingo, 8 de enero de 2012

Se veía venir

Muchos lo veníamos avisando con el miedo de no equivocarnos. La economía vuelve a entrar en recesión. Las previsiones para el año 2012 es del aumento del desempleo a casi 400.000 personas, como consecuencia de las duras políticas de ajuste fiscal, del déficit y de la restricción del crédito. Es decir, que esas políticas no eran los remedios que necesitaba el enfermo.



No se han puesto en funcionamiento las políticas y mecanismos necesarios para salir de la crisis y que no volviera a ocurrir, ni políticas de reforma profundas del sistema y su estructura. Se han puesto las que los grandes capitales han pedido, que son las que protegen los intereses de éstos. ¿Cómo se puede pedir reducir el déficit en un tiempo record sin que eso afecte a la economía?, ¿Cómo queremos que crezca la economía sin medidas de estímulo al consumo?. Sin crecimiento no se pueden pagar las deudas.



Sólo se ha aplicado: una reforma laboral que ha rebajado los derechos de los trabajadores bajo mínimos, reducción de sueldos y derechos laborales de los funcionarios, congelación de pensiones, parón de las inversiones públicas, etc… ¿y que tiene como consecuencia? Más crisis y más paro. ¿De que han servido la perdida derechos laborales y coberturas sociales? El sacrificio que ha vuelto a soportar la clase trabajadora no ha servido para cambiar nada sino para más crisis y más paro para ella misma. ¿No se dan cuenta que es esta y no otra, la que sostiene el consumo de un país?. Y el aumento del consumo crea riqueza y empleo.


Se están confundiendo las cosas. Bueno está que los déficits deben ser controlados, pero de ahí a reducirlos de formas drástica en tiempo record va un abismo. ¿Porque no los reducimos de forma mas amplia y gradual en el tiempo, aplicando medidas y políticas de estimulo de la economía? Ello provocaría una reducción del endeudamiento via ingresos impositivos en cuanto llegara el crecimiento económico, que esa manera no tardaría. Vivimos la época de la obsesión por la reducción del déficit tan sólo porque así lo determinan los mercados. ¿Porqué no utilizamos nuestra soberanía y poder y le damos la espalda a los mercados a través de la creación de un fondo común europeo que sirva para la comprar deuda de los países de la eurozona sin tener la necesidad de acudir a los mercados?. A lo mejor le quitábamos el chollo a esos especuladores de comprar deuda a 10 años un tipo del 8% cuando siempre ha sido mucho menor su valor, de un 1,5%, por ejemplo. ¿Serán esos los motivos por los cuales seguimos igual o peor que antes?.





http://economia.elpais.com/economia/2012/02/16/actualidad/1329380471_198873.html


http://www.cincodias.com/articulo/mercados/europa-asoma-segunda-recesion-anos/20120215cdscdsmer_8/


domingo, 25 de septiembre de 2011

El hambre en el siglo XXI

Si vivimos en la etapa de la historia de mayor producción de alimentos, ¿por qué existen 925 millones de personas hambrientas según la FAO?, ¿por qué la mayoría de los países en los que el nivel de población con hambre es elevado, son países con recursos naturales suficientes como para que esto no ocurriera?, ¿Por qué los esfuerzos que se siguen realizando por parte de distintos organismos siguen siendo insuficientes para paliar el problema?. A todas las preguntas me gustaría dar respuesta en este artículo y así conocer más y mejor un problema tan amplio e importante que afecta tan gravemente a nuestro planeta.


Como he indicado, y aunque parezca increíble por la época en la que estamos, existen 925 millones de hambrientos en el mundo. 925 millones de personas que no tienen nada que comer, nada absolutamente nada. Pero la cosa, desgraciadamente no acaba ahí, si no lo remediamos se espera que el número para el año 2017, es decir dentro de 5,5 años, aumente a los 1.200 millones de personas hambrientas. Es más, según Holt-Giménez, la actual crisis alimentaria está afectando de manera directa o indirecta a unos 3.000 millones de personas, la mitad de la población mundial.


Las causas que explican todo ello son muchas y diversas. La causa principal es que estamos inmersos en un mundo absorbido por lo principios del capitalismo salvaje, como son la especulación, la explotación exacerbada, la globalización, las leyes de los mercados especulativos, los Grandes Capitales (GC)….


Si tenemos la mayor producción de alimentos de la historia y tenemos 925 millones de hambrientos, es porque el problema no está en la producción, como se creía en los 60-70, si no en el acceso de la población a los alimentos más básicos, debido a que no pueden pagar los precios establecidos y ésto se agrava en los países del Sur. Es decir, la causa no es la falta de alimentos sino la imposibilidad de acceder a ellos. En la mayoría de países del Sur, su población destina un 60% de su renta a la compra de comida y en los países más pobres alcanzan la cifra del 80%. En los últimos 3 años el precio del trigo ha sufrido un incremento 130%, la soja un 87%, el arroz un 74% y el maíz un 31%; y éstos alimentos básicos en las respectivas dietas de los países del Sur. Todo esto último es según datos del 2008, ¿cómo no estará la cosa hoy en día?, pregúntenle a los del cuerno África y se lo dirán.


Este problema, de inacceso de la población a los alimentos provocado por el nivel de los precios, es la punta del iceberg. Porque si investigamos las causas nos damos de bruces de nuevo con nuestro capitalismo salvaje.


Existen unos causantes históricos, que fueron llevados a cabo en los 60-70-80 y 90, como fueron la llamada “revolución verde”, los Programas de Ajuste Estructural, los tratados de libre comercio, la Organización Mundial del Comercio y los subsidios agrícolas en el Norte, que provocaron la destrucción de los sistemas alimentarios de los países del Sur. La “revolución verde” surgió promovida por el objetivo de modernizar la agricultura, que aumentase los niveles de producción en los países del Sur. Pero aunque se consiguió un aumento del 11% en la producción también se aumentó el mismo porcentaje en el número de hambrientos. ¿Por qué ocurrió esto? Porque la “revolución verde” tan sólo atacó el aspecto de la producción, pero no tocó para nada aspectos tan importantes como la concentración del poder económico, el acceso a la tierra, la redistribución de los recursos, etc…, es decir, si los pobres no tienen dinero para la adquisición alimentos, el aumento de la producción no sirvió de nada. Y encima tuvo una serie de daños colaterales: se produjo un aumento del poder de los grandes conglomerados agroindustriales, provocó una pérdida de un 90% de la biodiversidad de cultivos, migración de millones de agricultores del campo a la ciudad… en definitiva se desmantelaron los sistemas agrícolas tradicionales que garantizaban la seguridad alimentaria.


Pero todo se complicó aún más, si cabe, con la implantación de las políticas que definían los Programas de Ajuste Estructural (PAE), por parte del Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para darles el respaldo financiero a estos países de cara a afrontar su deuda externa. Los PAE buscaban la máxima de “exportar más y gastar menos”, que a priori parece atractiva, pero veamos que provocó. Los PAE se caracterizaban por imponer las siguientes medidas: eliminación de subvenciones a la producción de productos de primera necesidad (pan, arroz, leche, azúcar,…), eliminación de los aranceles a la importación (provocando la entrada masiva de productos del Norte), reducción del gasto público (educación, sanidad, viviendas e infraestructuras), devaluación de la moneda nacional para reducir el precio de los productos destinados a la exportación (que provocó la disminución del poder adquisitivo de la población). Para atraer divisas (inversiones extranjeras) se fomentaron los monocultivos destinados a la exportación, que produjo una desmantelación de la agricultura autóctona destinada a la alimentación local. La eliminación de las barreras aduaneras (aranceles…) provocó la entrada de productos de EEUU y Europa subvencionados y a precios inferiores al local, por debajo del precio de coste. Acabando definitivamente con la producción agrícola local. Se realizaron innumerables privatizaciones a precios irrisorios de las cuales se beneficiaron las multinacionales del Norte.


Es decir, a los agricultores nacionales se les deja de subvencionar y dejamos el mercado libre para entrar productos del Norte, donde si están permitidas las subvenciones a los productores, con precios más bajos que los nacionales. Y ¿así querían levantar a los países pobres?¿o aumentar los mercados para los productos del Norte?. Así se desmanteló la producción local que estaba aislada de movimientos especulativos internacionales. Y las masas de campesinos tuvieron que emigrar a las ciudades miseria.


Los PAE desmantelaron el sistema productivo agrícola local, provocando la pobreza extrema en esos países. Se eliminó un sistema productivo local sostenible por otro intensivo, de carácter industrial, supeditado a los intereses especulativos internacionales. Provocando una total inseguridad alimentaria. Junto con las políticas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) obligaron a países en desarrollo a eliminar sus aranceles a las importaciones y eliminar las subvenciones; abriéndose así a los productos de los mercados del Norte que permanecían altamente protegidos. Llevando a la quiebra a los campesinos del Sur y haciéndoles dependientes de las importaciones de los productos de los países del Norte. Los países del Sur hace 40 años eran totalmente autosuficientes y hoy son totalmente dependientes. Sirva de ejemplo: en los años 60 África se autoabastecía y, además, exportaba alimentos por valor de unos 1.300 millones de dólares y hoy en día importa el 25% de sus alimentos.


En la actualidad el Modelo Alimentario Mundial se caracteriza por una alta concentración empresarial que monopolizan Grandes Corporaciones, que son parte importante del GC, que anteponen sus intereses económicos al bien público y de la comunidad. Éste está enraizado en la lógica capitalista de búsquedas de los máximos beneficios año tras año, optimización de los costes y explotación de la mano de obra. Obviando totalmente las necesidades alimenticias de las personas y la producción sostenible respecto al medio ambiente. Monopolizan los derechos y comercialización de las semillas, plantas y productos elaborados.


A esto último habría que añadir dos causantes coyunturales surgidos en el último lustro que han terminado por minar el sistema que ya estaba totalmente reventado, que han provocado la subida de los precios de los alimentos: como son el aumento del precio del petróleo y los movimientos especulativos actuales en materias primas. El precio del petróleo en los años 2007 y 2008 ha sufrido un incremento de un 100% provocando un aumento en fertilizantes y en el transporte. Ello conllevó un aumento de la inversión en la producción de biocombustibles. Pero claro sin la legislación apropiada, que impidiese las consecuencias que derivaron, los efectos fueron totalmente nocivos. Se produjo un desvío de la producción mundial de cereales de aproximadamente un 5% a la fabricación de agrocombustibles, provocando también un aumento en el precio de los cereales. Al caer la oferta de cereales, que se ha desviado del mercado alimenticio al mercado de biocombustibles, provocó un aumento de los precios. Un informe del Banco Mundial afirma que la producción de agrocombustibles ha provocado un aumento de un 75% del precio de los cereales.


Como antes he mencionado, en el aumento del precio de alimentos también ha influido el incremento de la inversión especulativa en las materias primas. En estos tiempos de crisis, en que los mercados andan revolucionados y desconfiados, intentan buscar zonas de inversión en busca, como siempre, de una rentabilidad máxima a corto plazo, es decir, especulativa. Gran cantidad de capitales provenientes de bancos, multinacionales y fondos de inversión buscando lugares más seguros y con mayor rentabilidad fueron a parar al mercado de futuros alimenticio. Provocando, también, una fuerte subida en el precio de los alimentos. Se cifra que un 55% de la inversión financiera en el sector agrícola es de carácter especulativo.


El impacto de todas ellas ha derivado en la actual crisis alimentaria mundial. Pero su impacto no ha tenido repercusión sólo en los países pobres, o llamados del Sur, sino que también en los países del Norte. La subida de los precios de los cereales, por todo lo mencionado antes, ha provocado un incremento en la subida de los precios de todos sus derivados, piensos incluidos. El aumento del precio de los carburantes junto con los poderes negociadores de las grandes multinacionales, provocaron que la diferencia del precio en origen frente al precio pagado por el consumidor final haya sido de hasta un 400% de media. El 60% del beneficio final del producto se concentra en el tramo final de la cadena, el supermercado. Así mientras los beneficios de las grandes corporaciones (GC) va en aumento, la situación del campo va peor día a día. Sirva de ejemplo que la renta agraria es actualmente un 65% de la renta general. En España en los últimos 10 años han desaparecido 10 explotaciones agrarias al día. Pero el problema, de no solucionarse, se traslada a que en los próximos 15 años España tendrá que importar el 80 % de los alimentos necesarios para alimentar a la población, según un informe de la Fundación Terra del año 2006. La crisis ya no es solo de los países de Sur sino que también atañe a los países del Norte. Aunque, claro está, que con sus pequeñas diferencias: en el Norte dedicamos entre un 10 y 20 % de nuestra renta la compra de alimentos, mientras que los países del Sur entre un 50 y un 80 % de su renta. Pero los del Norte no vamos a seguir siempre así, si dependemos cada vez más de las importaciones.


Los que han salido ganando son las grandes corporaciones, es decir, de nuevo, nuestro “amigo” el Gran Capital (GC). Desde el origen, a través del monopolio de la semillas (Mosanto,etc…), el 82% del mercado de semillas están compuesto por semillas patentadas, fertilizantes y plaguicidas llegan al 84%.


Pero otro mundo es posible. Existen alternativas, que cambiarían el sistema, implantando un sistema agrario sostenible, ecológico, respetuoso con el medio ambiente, de precios estables y justos. Un sistema alternativo a las políticas neoliberales que nos gobiernan. Un sistema de comercio que prohíba el libre movimiento de capitales, se prohíban los mercados a futuros de productos alimenticios, que sea claro y regulado en todas los eslabones de su cadena de comercialización. Se debe regular el mercado para la estabilización de precios y control de las importaciones. Deben de existir políticas de ayuda al pequeño campesinado, a la agricultura ecológica y al comercio para llevar sus productos al mercado, obviando a las grandes multinacionales de la distribución y sus condiciones esclavistas, provocando así que el valor añadido sea el justo y además se quede en la zona de producción, provocando allí también crecimiento económico. Prohibir las patentes sobre semillas y plantas; y defender la producción de todas las variedades de productos de cada zona. Y si avanzamos más allá, debemos consumir responsablemente, sólo lo que necesitamos, rechazando el consumismo excesivo del sistema capitalista.


Ahora os adjunto unos enlaces de documentales y artículos de interés:


http://www.youtube.com/watch?v=Vc0w1mxFtxI



http://www.youtube.com/watch?v=acHJTFoAijk&feature=fvst



http://www.youtube.com/watch?v=-AwiDtJ5REA

http://www.youtube.com/watch?v=8qDTTxV2_Xk



http://www.youtube.com/watch?v=nkxjQ--TDdo


sábado, 6 de agosto de 2011

Otra manera es posible

¿Por qué no se han realizado ninguna de las reformas prometidas por el G8 después del estallido de la crisis?, se argumentaba que se tenia que producir una refundación del capitalismo. ¿Por qué todas y cada una de las reformas que se han aplicado al sistema son para la reducción de los derechos sociales y ninguna para la prevención de una futura crisis?. ¿Por qué no se han atacado a las causas que provocaron la crisis, sino todo lo contrario seguimos favoreciéndolas?. ¿Porque se sigue haciendo caso a las Agencias de Calificación que tanto daño nos hicieron en el pasado con sus dictámenes erróneos? Además, sabiendo, que son entidades privadas que se deben al capital que la conforma. ¿Por que no se han eliminado los paraisos fiscales? cosa que se comento en el G8. ¿Porque no se han establecido impuestos mas altos a las SICAV y las grandes fortunas, y, en cambio, se ha aumentado la presión fiscal al ciudadano medio?.

Todas estas preguntas tienen una sola respuesta: El Gran Capital (grandes fortunas, multinacionales y grandes fondos de inversión, etc…) son los que controlan el mundo, ellos deciden, y no lo van a hacer en su contra.

Hoy en día, estamos sentando unas bases muy contundentes para que a muy corto plazo tengamos otra crisis económica. Todas las reformas que se han realizado, que han sido muy duras para la clase trabajadora y sólo para ella, han sido exigidas por el Gran Capital (GC), y ninguna ha dado frutos de prosperidad alguna, es más estamos peor que antes, con los países, ya no sólo periféricos, al borde del abismo. Pero el GC, lo he dicho muchas veces, no está dejando pasar su oportunidad de desmontar el estado del bienestar.

La situación actual no deja duda de ello. Los países se encuentran aún mas endeudados y al borde del precipicio que antes, por salvar al sistema financiero. El sistema del bienestar social está siendo volatilizado, hoy en día no está tranquilo con su puesto de trabajo no ya los trabajadores fijos sino tampoco lo funcionarios, un trabajador fijo lo despiden por la mitad que antes, la edad de jubilación ha aunmentado, etc… y enciman preconizan que hay que flexibilizar aun más el mercado de trabajo. Existen Fondos de Inversión inmobiliarios de carácter especulativo que se dedican la compra de pisos embargados para aguantarlos unos años y luego venderlos, es decir, que volvemos a caer en los mismos errores del pasado. Y el crédito sigue sin llegar a la sociedad.

¿Por qué tantas medidas, en su favor, no satisfacen al GC? No será que siguen el viejo refrán que “a río revuelto ganancia de pescadores”. Si los países para colocar su deuda en el mercado tienen que subir los tipos de interés de manera sustantiva, los compradores cuando venzan los bonos y letras del estado dentro de x años tendrán pingues beneficios. Así tienen valores seguros, como son la deuda pública de Estados sólidos como España, a tipos de interes altos, parecidos a los de la renta variable. El negocio es redondo. Y encima matan dos pájaros de un tiro, porque desmantelan el sistema del bienestar social, exigiendo reformas que no terminan de satisfacerles, de cara a la galería, para poder seguir especulando. ¿Qué les convendrá más que haya estabilidad financiera en los países? O ¿que siga subiendo la prima de riesgo?. Los especuladores se han pasado del mercado inmobiliario al mercado de deuda pública.

Así se puede observar que los trabajadores y la sociedad media en su conjunto está mucho peor conforme pasa el tiempo, pero ¿y los GCs?. Los beneficios de las empresas multinacionales ya están creciendo con valores de dos cifras. Y los altos directivos obteniendo bonus del 15% mientras anuncian recortes de hasta un 20% de sus platillas.

Y en éstas, nos siguen bombardeando con la idea de que está es la única vía y que otra alternativa no es posible. Pues yo les diría que me niego a creerme eso. Existe una alternativa económica, de un Capitalismo menos deprabado y más humano, que facilite que no dependa el bienestar de una sociedad de la especulación de los mercados. Una alternativa que materialice una democracia real, en la que gobiernen los ciudadanos y no los que prestan el dinero a los gobiernos. Una sociedad que busque y persiga una enconomía productiva y sostenible, que no esté sometida a los bandazos inestables de una economía especulativa. Se deben blindar no ya los mercados de bienes esenciales como los alimentos, la vivienda, etc… sino también los de deuda pública para que no sean atacados por los especuladores. Esa alternativa existe y está ahí, lo que debe existir es voluntad de aplicarla.

Me gustaría hacer referencia al Movimiento del 15M. Me parece que ya era hora, dado que también me considero una persona indignada con todo lo que nos está pasando. Pero sino canalizan todas esas ideas en un programa que argumente un partido político. Todo lo que hacen no valdrá para nada y se difuminará en el tiempo. Además tienen una oportunidad histórica para que se materialice ya en un proyecto político, sino el entusiasmo que muestra toda la sociedad con ellos desaparecerá. El ciudadano se acuerda de lo de hoy, lo de ayer ya se le olvidó, eso lo saben muy bien los políticos. No deben aspirar a máximos queriendo cambiar el sistema de forma radical, sin ser un movimiento político y quedarse en sólo un movimiento ciudadano, porque eso es una utopía. En ello se refleja el resultado de las últimas elecciones municipales y autonómicas y las encuestas de la generales, que arroya el Partido Popular, que es un partido de derechas, que no destaca precisamente por defender los principios del 15M sino todo lo contrario. El sistema se cambia y mejora desde dentro, lo demás es inútil.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Crisis Global: causas y soluciones

A estas alturas mucho sabemos ya de la crisis por unos y por otros. Mi intención es comentar y desarrollar las causas generadoras de tal catástrofe y las soluciones que, desde mi humilde opinión, se deberían adoptar. Con todo ello no trato, dios me libre, ni de sentar cátedra ni de establecer verdades absolutas e inamovibles. Sólo voy a tratar, de una manera sencilla y menos técnica posible, de ayudar al lector a comprender claramente lo que nos ha llevado a la situación actual y que podríamos hacer para salir de aquí.

Debemos recordar que se trata de una de las mayores crisis de la historia moderna. Crisis económica que fue presagiada por muy pocos, y por muchos menos en su magnitud.

Se trata de una crisis básicamente financiera, sobre todo en su origen, que ha tenido un gran efecto multiplicador, debido a la mayor característica del sistema financiero mundial actual que es la globalización. Motivada por los vicios e incorrecciones del mercado, que ha actuado basado en teorías neoconservadoras, que nos han traído esta situación, como ya explicaré más adelante. Y además la economía esta formada, en definitiva por hu-ma-nos, no se nos olvide, y el comportamiento humano en su complegidad es imposible que sea precedido por una fórmula matemática, porque no somos máquinas, tenemos sentimientos y en base a ellos actuamos, de forma prevista o no. Por ello me niego a creer en la certeza absoluta de esas teorías matemáticas, por muy respetables que sean.

La crisis actual, por explicarlo metafóricamente, ha sido como si después de varios días de juerga y excesos, llegase el despertar resacoso. Tras una época de abundancia, despilfarro, excesos, amoralidades, sobrepasando el margen de lo legal con tal de buscar el beneficio rápido. Época de especulación y dinero fácil, se abusó de todo ello creyendo que sería eterno, algunos economistas hasta lo demostraban científicamente y otros hasta hablaban del fin de los ciclos económicos motivados por la perfección del mercado y su autorregulación que solventaba los problemas que le pudieran venir. Hoy en día, parece de cachondeo, pero en su época, hace tan solo años, fue bastante aceptado, he aquí a lo que yo me refería antes. Y por todo ello vino lo que tenemos.

Parece que el ser humano siempre tropieza una y otra vez con la misma piedra. Después de cada episodio de crisis, se piensa que ya no va repetirse porque se ha aprendido de los errores. Pero, una vez tras otra, tras una fase de euforia y crecimiento se pasa a una de crisis. Y es que no aprendemos. Esto ya lo mencionó J.M. Keynes en el año 1936, fíjense si ha pasado tiempo y seguimos igual.

Una de las causas de mayor importancia de la crisis financiera ha sido el exceso de liquidez del sistema. Provocada por los bajos tipos de interés. Ese nivel tan bajo motivaba, al ser poco costosa la petición de préstamos, que hubiera mucho dinero en la sociedad. ¿Y porque se produjo ésto?.

La respuesta a esta pregunta hay que buscarla años atrás, dado que proviene de la crisis económica que afecto a los países emergentes de Asia en los años 90. Esta crisis tuvo sus motivos, expresado de forma rápida, en un exceso de endeudamiento exterior por parte de esos países. Que reaccionaron dejando de endeudarse y empezando a ahorrar. Y como consecuencia bajaron el consumo y la inversión. Ese aumento del ahorro se manifestó en una acumulación de moneda extranjera. Aumentaron de forma extrema sus reservas de dólares, que eran comprados a los países desarrollados. Ese aumento del ahorro se pudo llevar acabo gracias al bajo coste de la mano de obra, que hacen a sus productos muy competitivos. Estos productos eran y son vendidos en los países desarrollados, provocando unos grandes beneficios y un superávit de liquidez, acumulándose así sus divisas extranjeras. Los países desarrollados se caracterizaban por, todo lo contrario bajo ahorro, alto consumo e inversión. Por lo que, como consecuencia de todo ello, se produce unos flujos de capital de los países emergentes que empiezan a invertir en los países desarrollados, dotando a éstos de un exceso de liquidez. Dicho de otra manera, los países emergentes, sobre todo China, empiezan a ahorrar la gran masa de beneficios de sus actividades empresariales, siendo éstos derivados de producir con mano de obra barata y exportar sus productos a los países desarrollados. Estos ahorros se invertían en la compra de dólares, que a su vez se invertían en los países desarrollados, por la seguridad y fiabilidad que les ofrecía, provocando en estos últimos un exceso de liquidez, que se obtuvo a principios de siglo.

Ese exceso de liquidez afectó a sectores libres, en los que actuando con carácter especulativo se puede obtener unos beneficios altos e inmediatos. Uno de ellos fue el de la vivienda. Este sector sufrió en sobremanera el efecto del exceso de liquidez, que se manifestó en la unión de los tipos de interés bajos y la facilidad en la concesión de créditos por parte de las entidades crediticias (aumento del número máximo de años de amortización y rebaja en las condiciones de garantía de los solicitantes). Ello hizo que se inflara la burbuja inmobiliaria con un aumento del precio de la vivienda totalmente desmesurado. Se desarrolló durante demasiados años la cultura de la economía especulativa y se fue desechando la productiva. Todo el mundo se introdujo en la especulación financiera, los que tenían dinero con lo que tenían, y los que no, pues endeudándose para especular, no para comprar y vivir.

En los Estados Unidos fue todavía peor, debido a que allí se desarrollaron las hipotecas “subprime”. La explicación sencilla de éstas es que son préstamos hipotecarios concedidos a personas sin recursos a tipos de interés altísimos (15%), y que por arte de la ingeniería financiera eran calificados, por las agencias de calificación, como préstamos de alta solvencia, se dividían por partes, no siendo consciente el consumidor final de ese producto financiero de la realidad de lo que esta comprando. Cuando empezaron a haber impagos todo el sistema cayó como fichas de dominó. Si a eso le unimos que en los Estados Unidos se responde ante un préstamo hipotecario tan solo con el inmueble hipotecado y no con los recursos personales del prestatario, además se les financiaban el ciento y pico por ciento de la inversión, es decir el financiaban el precio de la compra-venta y los gastos, por lo que al que le concedìan un préstamo hipotecario no tenía nada que perder. Ello provocó la quiebra de bancos (Lehman Brother, etc…) y la situación delicada de otros tantos. Debido a lo globalizado del sistema financiero las subprime afectaron a todo el mundo, no solo a los EEUU. Y es que, como ya he manifestado antes, estas hipotecas subprime se vendían en paquetes, y estos paquetes eran incluidos en productos financieros que eran vendidos por todo el mundo. Parte de culpa, también, la tienen las agencias de calificación, que de una manera incomprensible e irresponsable calificaban estas deudas como de excelente calidad. Hoy sabemos, porque lo hemos vivido que el cóctel era explosivo.

Lehman Brothers quebró por todo ello, pero muchos otros estuvieron en la cuerda floja y se salvaron gracias a los respectivos Estados. Se produjo una época de histeria colectiva en la que todos los bancos eran sospechosos de quiebra inmediata, los clientes empezaron a retirar sus fondos de los bancos, aunque fueran los más seguros del mundo. Los medios de comunicación, como reflejo de la sociedad, también ayudaron a ello, recuerdo que si escuchabas el programa de Onda Cero de las mañanas y tenias un céntimo en el banco no dudabas en retirarlo, por poner un ejemplo. Los accionistas empezaron a vender sus acciones de los bancos y muchos tuvieron que ser nacionalizados o intervenidos. Los gobiernos, en aras de solventar ese problema, aumentaron el límite garantizado de los depósitos de 30.000 a 100.000.- euros. Luego, la cordura se fue, poco a poco, apoderando de todo y se fue tranquilizando el asunto. Pero, debido a ello y al aumento de la morosidad provocada por la crisis económica, el crédito fue contraído por parte de las entidades crediticias. Lo que sirvió de puntilla final a la economía, debido a que produjo una caída de la inversión y el consumo, y así un aumento del desempleo.

No me gustaría seguir sin remarcar unos puntos que he expuesto antes, debido a que afectaron nuestro país en sobremanera. La economía especulativa venció a la productiva (véase articulo anterior); el número de inmobiliarias creció en un 58% y el empleo en industria bajo a un 17% en esa época. En España mucha gente especuló con vivienda, fuera o no profesional del sector. Ello provocó que el precio de la vivienda subiera en forma de espiral, si ha ello le unimos que el sector de la construcción en España siempre a tenido un fuerte peso, obtenemos, así, unas tasa de PIB históricas. Tal es así, que nos decían que éramos la octava potencia mundial. Recuerdo a dirigentes del gobierno de esa época decir, cuando se les criticaba por la burbuja inmobiliaria, que era una riqueza tangible y efectiva del país. Con el tiempo hemos visto, que no era tal cosa, ya que todo se derrumbó cuando se pinchó el globo. Y nos ha afectado más por eso mismo, porque éramos y somos un país albañiles y camareros, y eso debe cambiar. Pero debe cambiar no sólo para que no nos afecte otra crisis, sino, simplemente, para salir de ésta, pero de esto ya hablaré mas adelante.

Es bueno pedir prestado, cuando el dinero se dedica a invertir en producción, debido a que la probabilidad de devolver el dinero es alta. Pero endeudarse para especular, eso ya es otro cantar. ¿Usted prestaría dinero a alguien para comprar lotería?. No verdad, porque existe una probabilidad muy alta de que no le pueda devolver el dinero. Pues bien, eso es lo que ha ocurrido. Alguien cree que esa situación podría ser sostenible, como creía ese dirigente del gobierno.

Paul Krugman, premio Nóbel de economía 2008, dijo una frase referida a su país EEUU, que se podría extrapolar a cualquier otro: “Los Americanos, hoy en día, hacen dinero vendiéndose las casas unos a otros con el dinero de los Chinos”. Este señor fue uno de los pocos economistas que anunciaron la crisis económica y su magnitud.

Me gustaría explicarles un poco más profundamente lo que son las hipotecas basura o subprime, dado que han sido otro de los factores claves de la crisis y su globalización. Las hipotecas basura, como ya he mencionado antes, son préstamos hipotecarios de tipos de interés altísimos, concedidos a personas sin recursos para comprar de viviendas, financiándoles todo el importe de la inversión incluidos los gastos. Antes los bancos mantienían los préstamos hipotecarios en sus balances por lo que se preocupan muy mucho de que los prestatarios fueran solventes y tuvieran capacidad de pago. Pero se inventó el mecanismo de la titulación hipotecaria, que es sin más la venta por partes a terceros de esa hipoteca. Por lo que si vendo la hipoteca desparece de mi balance. Es decir las hipotecas se troceaban y se vendían a otros, y estos otros se las vendían a otros y así sucesivamente. Así el comprador final de éste producto, que podían ser particulares, fondos de inversión u otro banco, no era consciente de la solvencia final del producto. Como además, las agencias de calificación las puntaban con buena nota, era muy difícil saber que en realidad se trataba de basura, de préstamos que iban ser incobrables, que en definitiva eran papel mojado. Cuando estos préstamos empezaron a ser impagados, esto afecto a muchos bancos, como ya hemos mencionado antes. Ello provocó una falta de confianza en el sistema y en los mercados, que hizo que se acrecientase la crisis.

Hasta aquí he expuesto que ocurrió para que aconteciera la crisis, pero y ¿que se ha hecho por parte de los gobiernos para intentar solucionar el problema?. Los gobiernos de todo el mundo actuaron de forma coordinada, no podía ser de otra forma, para salvar el sistema. Es decir el Estado intervino en el Mercado para salvar sus imperfecciones y fallos (Teoría Keynesiana), no se olviden de esto que ya se lo mencionaré mas adelante. Los gobiernos establecieron una serie de pautas de actuación: salvar al sistema financiero para evitar un crack, invirtiendo recursos salvando bancos y sectores (como el del automóvil); fomentando la demanda interna, a través de obras públicas (Plan E, obras civiles…) y subvenciones, para contener el desempleo y aumentando la demanda interna en los países asiáticos que provocase la no acumulación de reservas.

Pero, a la fecha en que escribo este artículo, la unidad y coordinación en cuanto a las políticas económicas a desarrollar por los Estados se ha roto por completo, existiendo dos bandos: por un lado los EEUU con unas políticas progresistas de corte keynesiano y, por otro, lado Europa con políticas neoconservadoras. Los primeros abogan por continuar con la misma política de intervención del Estado en la economía para fomentar el crecimiento económico a través de obras en infraestructura, ayudas y subvenciones, políticas sociales, etc… obtenida todas ellas mediante el endeudamiento del Estado, y ya están obteniendo crecimiento económico. Los segundos, Europa, hace poco ha pegado un golpe de timón en su trayectoria y, obligada por Alemania y sus bancos (son los mayores prestamistas de dinero a los gobiernos europeos), ha cambiado de política económica decantándose por teorías neoconservadoras de contención del déficit público, estableciendo recortes en pensiones, en sueldos de funcionarios, en obras de infraestructura, etc… y Europa no presenta crecimiento económico reseñable en su mayoría, tan sólo Alemania se puede decir que mantiene un crecimiento apreciable. Los Estados Unidos dicen que Europa le ha quitado el medicamento al enfermo demasiado rápido.

En el caso de nuestro país que seguía las políticas económicas progresistas ha tenido que virar de un día para otro, entiendan esto de forma literal, obligada por Europa, más concretamente Alemania, a políticas de corte conservador, bajo “amenaza” de expulsarles del sistema monetario europeo y provocar la quiebra del país a través de la negación en la financiación de la deuda, es decir, o haces esto o no te presto mas dinero. Ante tal postura el Gobierno de España no tuvo mas remedio que aplicar una serie de medidas que atacaban lo que hasta ahora ellos habían defendido, bajada de sueldos a funcionarios, congelación de las pensiones, parón en las inversiones en infraestructuras, y ahora, reforma laboral, que ataca a los derechos consolidados de los trabajadores, y de aquí a poco reforma del sistema de pensiones aumentando la edad de jubilación a los 67 años.

Debo informar a los profanos que todos y absolutamente todos los gobiernos del mundo necesitan acudir al endeudamiento, o déficit público, para realizar sus políticas de gobierno, desde que el mundo es mundo. Gracias a esto en la historia han existido grandes banqueros (Los Medici, los Fugger, los Rothchild, etc..) que han prestado dinero a los gobiernos para poder actuar. Bien está que, por ejemplo, en Europa se puso unos límites a ese déficit público, establecidos en los criterios de Maastrich, pero que en época de crisis como ésta ningún país ha obedecido, debido a que ha necesitado endeudarse más para poder aplicar políticas económicas que estimularan la economía de cara a sacar a sus países de la crisis.

Los mercados provocan una crisis y los gobiernos salen en ayuda de los mercados para lo que tienen que endeudarse aun más, y ahora una vez que los mercados están salvados le piden a los gobiernos que, o reducen ese déficit o les dejan de prestar dinero y les provocan la bancarrota. La paradoja es enorme y lo injusto del sistema también.

Desde la crisis energética y económica de los años 70, existe una corriente económica, la Monetarista, que defiende la perfección del Mercado, y que en esa época apartó a la Keynesiana que estaba vigente desde los años 30, . Siendo éste capaz de resolver sus imperfecciones sin que tenga que intervenir el Estado. Como se ha visto, hoy en día ésta teoría es totalmente errónea. Hemos vivido como los gobiernos han tenido que salvar los tratos al Mercado como en el año 1929. Y lo ha hecho, como ya he mencionado, endeudándose aún más para salvar al Mercado y a la economía. Y los mercados, una vez salvados gracias al endeudamiento de los gobiernos, le reprochan a éstos que estén tan endeudados. Y les obligan a reducir el déficit, provocando movimientos desestabilizadores para que sigan las políticas que ellos propugnan. Esto lo hemos podido ver meses atrás con el asunto de los movimientos en las bolsas que forzaron que países como España abandonaran definitivamente las políticas de tipo Keynesiano por las políticas conservadoras.

Llegados a éste punto, me gustaría explicar al querido lector un asunto que es fundamental para tratar de entender lo que ocurre en el Mundo. El tema es muy sencillo, desde tiempo atrás existen en la historia escuelas o corrientes económicas. Cada escuela defiende unas teorías y postulados económicos que en mayoría difieren de una escuela a otra. Muchas son una evolución de otra posterior. Dependiendo de que el gobierno de turno siga una u otra, incidirá en el resultado de las políticas de ese gobierno. Así hoy en día están en liza dos corrientes la neokeynesiana y la neoconservadora. La primera apuesta por la inversión pública, aumento de las prestaciones sociales, para favorecer la creación de empleo y el crecimiento económico. Los resultados se están viendo ya en los Estados Unidos que es el país que las aplica, como ya se vio en los años 30 y 40. La segunda, determina que primero hay que reducir el déficit en 3 años al 3% y para ello hay que congelar las inversiones públicas, reducir los gastos sociales, congelar las pensiones, mercado laboral más flexible (con la consecuente pérdida de derechos para los trabajadores). Con ello se tendrá un déficit impoluto pero se tardará mucho más en salir de la crisis y en crear empleo. Ese es el motivo por el cual se dice tan reiteradamente que vamos a tardar varios años en volver a crear empleo de forma considerable. Y es que, Europa al aplicar estas teorías neoconservadoras ha provocado un enfriamiento en el proceso de recuperación económica. No olvidemos que el crecimiento económico es lo que produce empleo y éste es el que crea riqueza en la sociedad, y si Europa no va a tener crecimiento económico en un tiempo pues no va tener crecimiento del empleo. El resultado de una y otra política lo veremos en el futuro.

¿De que sirve que un estado tenga las cuentas saneadas si no tenemos crecimiento económico?, ¿de que sirve que los banqueros alemanes estén totalmente tranquilos con el dinero que prestan a los países, si ese dinero no llega a los ciudadanos?. Las políticas de ajuste del déficit deben ser aplicadas en épocas de bonanza económica dado que permite que las políticas a aplicar no sean de carácter traumático para la sociedad. Con ello no digo que hay que tener mesura con el déficit, pero lo que no se puede es pedir que se reduzca de una manera tan rápida, brusca y sin crecimiento económico que lo apoye, porque para ello se ven obligados lo gobiernos a aplicar medidas muy drásticas y dolorosas.

El colmo de la locura la hemos vivido éste año; una crisis económica provocada por lo postulados neoconservadores (libertad de movimientos de mercado y de capital), pretenden arreglarla con recetas de corte neoconservador. Y encima culpando de la crisis a las políticas progresistas y a los gobiernos que las secundan. Parece de locos, ¿verdad?, pues la cosa no acaba ahí: las agencias de calificación, esas mismas que establecieron que las hipotecas subprime como de alta calidad y bajo riesgo, aún siguen calificando la deuda de los distintos países. Calificando a España como de alto riesgo, hasta aplicar las medias de ajuste que le impuso Europa, y en caso de no aplicarlas hubieran calificado la deuda como de alto riesgo y hubieran provocado una bancarrota. Conjuntamente había movimientos especulativos en la bolsa con respecto al tema, en los que si el valor de la deuda y de acciones bajaba habría capitales especuladores que ganarían mucho dinero, debido a los mecanismos de compra y venta call y put. La cosa de verdad que es grave, que se pueda llegar a jugar de tal forma con la suerte de un país y de las personas que lo conforman.

Las agencias de calificación son entidades privadas con ánimo de lucro, son como agencias de prensa dedicadas a la opinión y medición del riesgo de toda clase de valores negociables. Y cuando se les pregunta por sus fallos, como el de las subprime, se excusan en la libertad de prensa y de opinión. A que da risa.

Además tenemos un sistema totalmente incentivado a correr riesgos, dado que, por ejemplo, si los bancos incurren en grandes riesgos en operaciones debido a que esperan obtener unos grandes beneficios, después si no los obtienen y han arriesgado tanto que pueden quebrar, no pasa nada porque el Estado los salva, debido a que sería tremendamente dañino para la economía de un país que eso ocurriera. Así que si gano dinero lo gano yo, pero si lo pierdo los pierdes tú. El juego es redondo. El sistema lo tienen montado de tal forma que el gran capital nunca pierde.

Hasta ahora he comentado lo que los gobiernos están haciendo en mayor medida. Al principio de la crisis se anunció por parte de los magnatarios más poderosos (G20) que había que hacer grandes reformas, que el sistema necesitaba una refundación, pero sigue pasando el tiempo y nada de eso se ha llevado acabo. Y se debería poner legislación en contra de la especulación y el libre movimiento de capitales internacional con carácter especulador, hay que acabar, mediante la regulación con el “casino financiero internacional”, eso no admite demora. Las agencias de calificación no pueden ser entes privados con ánimo de lucro, al contrario, deben de ser los propios Bancos Centrales los que califiquen los valores mercantiles. Estamos cometiendo de nuevo los mismos errores, dado que no hemos cambiado, ni siquiera reformado, las pautas que nos llevaron a ésta crisis. Esto hace que mucha gente se plantee sino estamos incubando ya la próxima crisis.

En el caso de España, nos encontramos con que falla algo más y es nuestro modelo económico-productivo. Tenemos una excesiva dependencia de la construcción en nuestra economía. Esto ha provocado que la crisis actual, debido a sus características, haya afectado de forma bastante más agresiva en nuestro país. Nos debemos de reinventar y apostar por nuevos sectores y nuevas alternativas de producción, como sectores principales; el ejemplo de Finlandia después de la crisis de los años 80 y 90 es alentador; invirtieron en educación y apostaron por la Investigación y el Desarrollo (I+D), pasando de ser un país eminentemente agrícola y empobrecido a ser un país con una de las rentas percápita más altas y con una industria tecnológica puntera en el mundo entero, véase el ejemplo de Nokia.

Pero las cosas no se hacen de hoy para mañana y mucho menos con lo que tenemos en nuestro país. En primer hay que atacar a la Educación y formación de nuestra sociedad. Y para ello los partidos políticos deben abandonar, de una vez por todas, los intereses partidistas y tener sentido de estado, teniendo una negociación seria y profunda en la que se alcance unos acuerdos globales en tema de educación y sistema educativo, en el que ambos estén totalmente de acuerdo y no sea cambiado por cada gobierno de turno. Implantando un sistema educativo que incentive al alumno, que premie el esfuerzo y el trabajo; proteja, respete e incentive profesionalmente al profesor; e implique a los progenitores en la educación de sus hijos. Un sistema educativo que esté presupuestariamente dotado de todos los recursos necesarios para realizar su labor. Sin ello no es posible hablar de I+D, desarrollo tecnológico ni nuevas tecnologías, sino sólo seguiremos hablando de albañiles y camareros.

Debo reseñar que la culpa no es sólo de la administración y el cambio continuo de sus leyes educativas y sus faltas de presupuestos. Aunque mucho podríamos hablar de los actuales sistemas en los que se puede pasar de curso sin haber aprobado las asignaturas, etc… que tan sólo hacen desprestigiar nuestro sistema y nuestro país. Pero como decía aquí hay mas patas en el banco y una muy importante es la que conforman los padres y madres de los alumnos. Jamás en nuestra historia democrática, de la anterior no hablo por razones obvias, han tenido mayor representación y peso político los padres en el sistema educativo y jamás se han obtenido peores resultados académicos, por lo que ellos también son responsables del fracaso. Los padres/madres tienden a exigir, ya sea a la administración o a los profesores, lo cual está muy bien, pero porque no se exigen a ellos mismos también. Sería interesante que los padres se dieran cuenta que los responsables principales de la educación de sus hijos, en su más amplio sentido del término, son ellos mismos, dotándolos de una serie de valores que son necesarios para vivir en sociedad y para el desarrollo personal del individuo. Deben de ver las escuelas no como el lugar donde aparcar los hijos durante unas horas, sino como el sitio donde su hijo va a empezar a labrar su futuro, y por ello deben incentivar y ayudar a éste para que se esfuerce por aprovechar esa oportunidad que es la educación. El ejemplo de esta realidad la vemos en el adelanto del inicio del curso escolar del día 15 al día 10, que es solicitado por los padres no para que sus hijos reciban más formación sino para no tenerlos en casa esos 5 días, porque ¿qué se puede aprender de más en 5 días?. Los datos de nuestro país son escalofriantes; hay un 14% de la población de 16 a 24 años que ni estudia ni trabaja, la tasa de desempleo juvenil es del 25% El fracaso de nuestro modelo educativo se puede ver en nuestra sociedad de hoy en día y en nuestra estructura productiva. Señores gobernantes, señores padres y señores maestros esto hay que cambiarlo entre todos, porque en ello va nuestro futuro y el de nuestros hijos.

La educación y formación es un pilar básico, no sólo desde el punto de vista humano, como ya dije en otro artículo sino también desde el económico. Los países como China e India nos han ganado la batalla definitivamente en el sector industrial con tecnología importada y con derechos sociales y laborales ausentes. Y ahora están apostando fuerte por la educación, ¿perderemos también esa batalla en los trabajos de cuello blanco y trabajos de mayor formación?. El tiempo lo dirá.

Debemos apostar definitivamente por la educación y menos por la construcción. Inyectando ayudas e incentivos a la construcción y promoción inmobiliaria fomentamos no salir del agujero. Aunque consigamos crecimiento de empleo a corto plazo, este será totalmente inestable como la historia ha demostrado. En cambio, apostando por la educación, dotándola de mayores presupuestos y recursos, e implantando un modelo educativo estable, proporcionaremos una cantera de capital humano capacitado del que pueden salir frutos muy interesantes, eso si, es a largo plazo. El desarrollo educativo es indispensable para poder apostar por la políticas de I+D, tan de moda hoy en día, por muchos fondos que absorba ésta. Está demostrado que los países más cultos y con mayor nivel educativo son los que más crecen en el largo plazo. Guillermo de la Dehesa señala que “los estudios económicos-empíricos sobre la educación demuestran algo bastante simple: que cuanto mejor pagados estén nuestros maestros y profesores más reputación social tienen Y cuanto menor es el número de alumnos por clase, tanto mejor y de mayor calidad es la educación. Ésto no es excesivamente complejo ni muy caro, sobre todos cuando se observa cómo se despilfarran recursos públicos en gastos que aportan poco o nada a la sociedad y al futuro del país”, totalmente de acuerdo.

Debemos enmendar el error que cometimos al exportarles sólo tecnología a los países asiáticos y no nuestro sistema de legislación laboral y protección social, ya que de ahí radica nuestro problema de falta de competitividad. Es de locos querer solucionar nuestros problemas de falta de competitividad atacando a los derechos de los trabajadores. Debemos defender que nuestra economía sea más competitiva a través de la ventaja comparativa y el desarrollo tecnológico, es decir, la Investigación y Desarrollo (I+D), pero no desde el punto de vista de abaratar costes a través de la mecanización, si no desde el punto de vista de creación de nuevos productos y de mas calidad que los de nuestra competencia. Repito, por ello debemos ser competitivos a través de la I+D, de la formación y capacitación, de la estrategia, y no a través de la pérdida del estado del bienestar. No a través de la pérdidas de derechos con salarios más flexibles, menos cotizaciones a la seguridad social por parte de las empresas, despidos más baratos, etc… Dado que sería pan para hoy y hambre para mañana, y sólo beneficiaría a unos pocos, a los de siempre. Por eso, esa no es la apuesta del Gran Capital, como se ha demostrado en las amenazas y chantaje de los mercados a los gobiernos en los últimos meses.

El Gran capital tiene la oportunidad histórica de acabar con tantos derechos alcanzados por los trabajadores en el estado del bienestar, y no la van a dejar escapar, no lo duden. Un presidente tan poderoso como es el de los Estados Unidos, el Sr. Obama, lo ha intentado, llegó a decir “si los señores de Wall Street quieren guerra, la van a tener”, pues el primer asalto lo ha perdido dado que en las últimas elecciones ha perdido la mayoría en el congreso. Y es que ellos, el Gran Capital, tiene un arma muy poderosa y que en nuestros tiempos es letal, el dinero. Los estados que les ayudaron y los sacaron de la crisis, necesitaron de un mayor endeudamiento para poder efectuar ese recate, ahora cuando están saneados les exigen a los gobiernos que reduzcan ese déficit de forma inmediata o provocan otra crisis. Esto ya lo he mencionado anteriormente pero me gustaría remarcarlo. Todos los países, menos los Estados Unidos, por ahora, están siguiendo sus postulados neoconservadores para salir de la crisis. Sino, como le sucedió a España, te corto el grifo de la financiación y tienes una quiebra en 24 horas. El Gobierno de España tuvo que aprobar medidas neocon y seguir sus dictados de una manera coaccionadota y chantajista, entre las que estaban: contención del gasto en infraestructuras, reducción del sueldo de los funcionarios en un 5% de media, reforma laboral con pérdida de derechos laborales (como el abaratamiento del despido), etc… En Alemania ha despedido a 15.000 funcionarios. Y en Inglaterra, dentro del paquete de medidas del actual gobierno conservador del señor Cameron, que el Sr. Rajoy ha declarado que le gustan, se prevee la supresión de 45.000 empleos públicos.

Pero porque ninguno se ha atrevido en incrementar los impuestos a las grandes fortunas y las SICAV que cotizan tan sólo al 1%?¿Porque no se hacen leyes para que recircule el crédito, que es un factor fundamental para salir de la crisis?. A que más de uno tenemos ya la respuesta. Y es que perro no come perro. El gran capital obliga a los gobiernos a implantar políticas que les beneficie, aunque vayan en contra de la economía, pero no que les perjudique.

Llegados este punto, me gustaría exponer lo que sobre todo esto, con una claridad absoluta, a dicho Felipe González “En lugar de dictar tu la norma para que el mercado funcione, el mercado te impone la norma para sobrevivir (que, por cierto, es la ausencia de la norma). Y eso es lo peor, porque el mercado sin reglas te pide hoy lo contrario de lo que te va pedir mañana. O de lo que te pidieron ayer, que era que rescataras la mano invisible del mercado de la propia catástrofe que había generado. Esto es, que hagas intervencionismo del más descarado a costa del contribuyente o del ahorrador, para rescatar al mercado. Sitúate en la piel de Obama: debo poner setecientos mil millones, después ochocientos ochenta mil, total, dos billones de dólares sólo para salir de esa catástrofe provocada por el sistema financiero sin reglas. Muy bien, y una vez que pongo ese dinero, puro erario público, puro endeudamiento, y usted está ya rescatado, ahora me exige que reduzca dramáticamente el déficit y el endeudamiento al que he llegado para rescatarlo. Me pide que me endeude y después me exige que me desendeude o me penaliza. Esto es lo incomprensible de la situación que estamos viviendo”.

En resumidas cuentas que o refundamos el sistema o volveros a nueva crisis inminente. Y además en España o cambiamos el modelo productivo o no saldremos nunca de la crisis y siempre estaremos expuestos a ella. Pues bien, ambas cosas, en la época en la que estamos, aun no se han llevado a cabo. El tiempo pasa y se agota la oportunidad de conseguirlo, pero aún estamos a tiempo.